Cuando hablamos de derechos sociales, no nos cuesta identificar cómo se concretan en
nuestro día a día. Sabemos qué implica tener derecho al trabajo, a la educación, a una vivienda
digna, a la salud: no necesitamos ser expertas en ninguno de estos temas para poder decir si
estamos disfrutando de estos derechos o no.
Sin embargo, la cosa cambia cuando hablamos de derechos culturales. No es solo que no
sepamos decir en qué consisten como ciudadanas: es que tampoco como artistas, como
gestoras, como profesionales de la cultura, lo tenemos del todo claro. Todas estamos a favor
de los derechos culturales, pero ¿sabemos realmente qué son? ¿Qué implican?
Este desconocimiento nos deja sin herramientas para poder analizar críticamente las políticas
culturales públicas. Pero no sólo eso: también nos lleva a producir y reproducir desde el propio
tejido cultural, a menudo sin darnos cuenta, prácticas, conductas y actitudes contrarias a que
cualquier persona disfrute de sus derechos culturales. Unas dinámicas que, en el fondo, juegan
en contra de lo que deseamos: una sociedad verdaderamente interesada por la cultura. Y que
acaban repercutiendo en nuestras propias oportunidades, como profesionales, de ejercer
nuestros derechos culturales con plenitud.
Con ese diagnóstico, el propósito de esta jornada es ofrecer una aproximación básica a la
cultura entendida como derecho. Bajar a tierra el concepto de derechos culturales, situarlo, y
explorar qué prácticas pueden contribuir a fomentarlos y cuáles lo dificultan. Y pensarlo no
sólo en clave de políticas culturales, sino con una mirada más amplia: tratar de entender
también en qué medida, desde nuestro lugar en el ecosistema cultural -no importa si somos
diseñadoras, programadoras, investigadoras, artistas…- estamos alentando una mirada
democrática o elitista de la cultura. ¿Invitamos a la gente a disfrutar de sus derechos culturales
desde nuestro hacer cotidiano? ¿O la estamos alejando? ¿Qué papel jugamos en que la frase
que da título a esta jornada se siga repitiendo una y otra vez? Desde esas preguntas, tal vez
descubramos por qué una cultura entendida como derecho de cualquiera es beneficiosa para
nuestro futuro como sociedad, y como profesionales que nos dedicamos a ella.
Así nace “Yo es que de cultura no entiendo”, una iniciativa de colaboración entre PROCURA/
Asociación de profesionales de la cultura en Aragón, la Escuela Superior de Diseño de Aragón y
el Laboratorio de Derechos Culturales de la Universidad de Zaragoza. Abierta a cualquier
persona interesada en el tema, con esta primera edición inauguramos lo que pretende
convertirse en un espacio anual en el que debatir en torno al acceso desigual a la cultura, y el
rol de agentes culturales y políticas públicas en la reversión de estas inequidades.
26 de septiembre de 2025
Gratuito. Acceso libre hasta completar aforo
JORNADA DE MAÑANA
Escuela Superior de Diseño
Salón de Actos
C/ María Zambrano, 3
10:00 h. Bienvenida y presentación. ¿Por qué derechos culturales?
ESDA, PROCURA y Laboratorio de Derechos Culturales de Unizar
10:45 h. Nicolás Barbieri
El derecho a participar en la vida cultural. ¿Hablamos de desigualdades?
12:15 h. Experiencias situadas. ¿Qué papel juegan los profesionales de la cultura?
Conversatorio entre Virginia Martínez (Teatro Comunitario), Cecilia Casas (DESISLAB), Kira
Rivarés (Orquesta Escuela) y Nicolás Barbieri
JORNADA DE TARDE
Facultad de Filosofía y Letras
Salón de Grados
C/ Pedro Cerbuna, 12
16:00 h. Nuria Salvador
El proyecto Recartografías: custodia del territorio y cultura popular en el Mas Blanco
17:00 h. Experiencias situadas. Prácticas contra la desigualdad en cultura
Conversatorio entre Sámar Ahmad (Andar de Nones), David Giménez (Enlatamus) y Nuria
Salvador (Recartografías)
18:45 h. Presentación de trabajos desarrollados por el alumnado del Máster en Gestión del
Patrimonio Cultural