El pasado jueves 23 de octubre tuvo lugar en la Galería Antonia Puyó la tercera sesión del ciclo de conversatorios “Ciclo De Tomo y Lomo”, una iniciativa promovida por PROCURA que apuesta por generar reflexión crítica, en este caso, en torno a los procesos de mediación cultural. El conversatorio, titulado “Educar a la institución pública”, reunió a dos profesionales destacadas en el ámbito de la mediación: Andrea de Pascual (colectivo Pedagogías Invisibles y Red Planea) y Pepa Enrique (Colectivo Noray).
Andrea de Pascual, pedagoga con un máster en Art Education por la New York University, fundadora de Pedagogías Invisibles y autora de El arte es una forma de hacer, lleva años impulsando la mediación cultural como herramienta de transformación educativa, donde el arte se entiende como pensamiento activo y participativo. Por su parte, Pepa Enrique, mediadora cultural, artesana ceramista y cofundadora de Noray —una cooperativa social que articula arte, educación, salud y participación comunitaria—, explicó cómo ha intervenido en museos, colegios y espacios patrimoniales en Aragón, conectando ciudadanía, territorio e instituciones públicas.
La conversación giró en torno a una pregunta esencial: ¿cómo educar a la institución pública para que la cultura y la mediación no queden relegadas a la acción puntual, sino que se integren en el tejido institucional? Andrea defendió que la mediación cultural debe entenderse como “un investigar entre el adentro y el afuera”, un espacio de aprendizaje mutuo entre la institución, el público y los mediadores, donde el arte no se exhibe, sino que se comparte como experiencia viva. Pepa, desde la perspectiva del medio rural y comunitario, destacó los desafíos concretos: la carencia de recursos estables, la necesidad de redes que articulen lo público y lo local, y la urgencia de que la institución salga de su zona de confort para vincularse verdaderamente con su entorno.
Se abordaron temas clave: la profesionalización del mediador cultural, las alianzas multisectoriales (educación, museo, comunidad, administración), el valor del proceso por encima del producto y la posibilidad de que la institución pública se convierta en un agente facilitador de experiencias de mediación más que en un mero emisor de eventos. La Galería Antonia Puyó, con su disposición íntima y abierta al diálogo, generó un ambiente cercano en el que el público —gestores culturales, mediadores, docentes, activistas— participó activamente, compartiendo experiencias y enriqueciendo la conversación.
En definitiva, esta tercera sesión del Ciclo De Tomo y Lomo reafirmó que educar a la institución pública no es tarea de un día, sino un proceso colectivo, paciente y situado. Desde PROCURA celebramos este encuentro y agradecemos a Andrea de Pascual y Pepa Enrique su generosidad al compartir mirada, experiencia y compromiso. Estos diálogos son semillas de cambio que ayudan a repensar la cultura como un eje fundamental para la vida comunitaria y el desarrollo sostenible de los territorios.